Movimiento social
Servir requiere coraje
Corag viene de coraje. No el de las hazañas: el que todos tenemos cuando amamos, cuando queremos cuidar, cuando decidimos servir. Ese es el movimiento, y no se sostiene en nombres propios. Se sostiene en que alguien aparezca.
Movilizamos personas, no audiencias
Un movimiento no se mide en seguidores. Se mide en cuánta ayuda llegó y en cuántas manos la movieron.
No hace falta permiso
Nadie tiene que ser designado para servir. Se entra ayudando: una entrega, una hora, una herramienta, una necesidad publicada.
El coraje se demuestra después
Lo difícil no es prometer. Es publicar la cuenta cuando ya pasó. Cada entrega deja evidencia, y por eso el movimiento se puede revisar en vez de solo creer.
¿Quién hace Corag?
Quien aparece. Quienes coordinan una entrega, quienes escriben código, quienes prestan una bodega o un camión, quienes revisan una evidencia a las once de la noche. Y mañana, quien decida sumarse. Corag no es un grupo al que se entra: es lo que ocurre cada vez que alguien decide que sí.
Dónde nos encontramos