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Movimiento social

Servir requiere coraje

Corag viene de coraje. No el de las hazañas: el que todos tenemos cuando amamos, cuando queremos cuidar, cuando decidimos servir. Ese es el movimiento, y no se sostiene en nombres propios. Se sostiene en que alguien aparezca.

  • Movilizamos personas, no audiencias

    Un movimiento no se mide en seguidores. Se mide en cuánta ayuda llegó y en cuántas manos la movieron.

  • No hace falta permiso

    Nadie tiene que ser designado para servir. Se entra ayudando: una entrega, una hora, una herramienta, una necesidad publicada.

  • El coraje se demuestra después

    Lo difícil no es prometer. Es publicar la cuenta cuando ya pasó. Cada entrega deja evidencia, y por eso el movimiento se puede revisar en vez de solo creer.

¿Quién hace Corag?

Quien aparece. Quienes coordinan una entrega, quienes escriben código, quienes prestan una bodega o un camión, quienes revisan una evidencia a las once de la noche. Y mañana, quien decida sumarse. Corag no es un grupo al que se entra: es lo que ocurre cada vez que alguien decide que sí.

Dónde nos encontramos
Ilustración: alrededor de ciento cincuenta siluetas de personas, sin rostro y todas del mismo tamaño, que al agruparse forman la silueta de un corazón; algunas se dan la mano, otras cargan cajas, y las del borde exterior, más claras, todavía se están sumando